Cuando Dios Hace Todo
La Doctrina Espiritual de Juan Martín Moye
Georges Tavard |
Lorsque Dieu fait tout. La doctrine spirituelle du bienheureux Jean-Martin Moye
Publicaciones Providencia, Cali, Colombia, 2003 Traducción: S. Betancur
Contenido
Presentación Prólogo Introducción
1. El Fin y el Medio
2. Los Misterios
3. Lectura de El Dogma de la Gracia
4. Las Cuatro Virtudes 5. La Intención y el Afecto
6. Las Atracciones Conclusión Apéndice 1 - La autenticidad del Directorio
Apéndice 2 - ¿Quién fue el bisabuelo de JM Moye?
Fechas importantes en la vida de JM Moye Bibliografía
Presentación
En esta obra - destinada al público general y basada en los textos fundadores - el padre Georges Tavard reconstruye la formación de la doctrina espiritual de Juan Martín Moye, legada a las Hermanas de la Providencia, a partir de 1762, año de su fundación en Lorena, Francia.
JM Moye concibe la Providencia como el medio por el cual Dios revela su gloria entre los seres humanos. "Adoren sus designios sin conocerlos." Y para adorar los designios divinos en la tierra, exhorta a pedir que Nuestro Señor haga todo lo que hacemos. "Si el espíritu de Dios vive en nosotros, reemplazará el nuestro, nos inspirará, nos animará, hará todo en nosotros; sólo tendremos que escuchar su voz y sus inspiraciones."
"Hombre de la Providencia", como lo presentó su amigo, el padre Antoine-François Raulin, e incluso su cronista y crítico, el padre Laurent Chatrian, la espiritualidad de JM Moye estuvo enteramente centrada, como su vida misma, en la fe en la divina Providencia. La suya fue una existencia teologal, según la fe, la esperanza y la caridad, a la cual él quiso, en el marco de las cuatro virtudes fundamentales, introducir a sus hijas espitituales. Y practicar así, en toda su amplitud, lo que a él le gustaba llamar "una vida de providencia".
El tiempo en que vivimos invita a regresar a las fuentes y ofrece a las Hermanas de la Providencia así como a otras religiosas y religiosos, y a los laicos incluso una oportunidad única para recuperar las intuiciones de Juan Martín Moye. El conjunto de la doctrina que JM Moye formuló consiste en una síntesis original, a la vez teórica y práctica, que en algunos de sus aspectos sorprende por su modernidad.
La actividad ministerial de JM Moye también fue, por su audacia y por su confianza en la capacidad apostólica de la mujer, muy avanzada para su época.
JM Moye propone la confianza en la Providencia como actitud espiritual fundamental para todo cristiano - una especie de espera de Dios que conduce a la libertad interior.
Juan Martín Moye definió pues la gloria de Dios como fin último de la vida humana. Poner la vida bajo el signo de la grandeza del ser divino, para nuestro fundador significa ante todo saber que "el espíritu de Dios, siendo infinito, piensa en todo, conoce todo, ve todo, sabe todo, provee todo, ama todo el bien y odia todo el mal".
Hna. Esperanza Uribe Vallejo
Directora de Publicaciones Hermanas de la Providencia y de la Inmaculada Concepción, Provincia Colombia-Perú
2003
Prólogo
Mi descubrimiento de Juan Martín Moye fue progresivo, a partir del conocimiento de su apellido en mi infancia como el de un pariente lejano.
En el curso de mis estudios teológicos leí varias de sus biografías, comenzando por la de Marchal, que me prestaron unas piadosas primas de mi padre. Mucho después, durante un año sabático, comencé a conocer sus escritos. En 1978 publiqué un estudio sobre su experiencia espiritual, La Experiencia de Juan Martín Moye. Mística y Misión (L'Expérience de Jean-Martin Moye. Mystique et Mission), pero no anticipé otra obra sobre mi primo del siglo 18.
Invitado en 1981 y en 1982 a presentar la espiritualidad de su fundador a las Hermanas de la Divina Providencia en San Antonio (Texas) y en St-Jean-de-Bassel (Mosela), me dediqué a un examen más profundo de El Directorio, el cual ha transmitido a generaciones de religiosas la doctrina de Moye según se comprendía en el siglo 19. Comparé con cuidado la enseñanza allí contenida con las otras obras de Moye, tanto publicadas como inéditas, y me convencí de que su lectura no era suficiente para obtener una idea justa de la doctrina espiritual de Juan Martín Moye.
El tiempo en que vivimos, enriquecido por el Segundo Concilio Vaticano y por su invitación a regresar a las fuentes, habría de ofrecer a las religiosas de la Providencia y a muchas otras, ¿por qué no? una oportunidad única de recuperar para nuestro tiempo las intuiciones del místico y apóstol que fue Juan Martín Moye. Se trata de una síntesis original, sorprendentemente moderna en algunos de sus aspectos, así como la actividad apostólica de su autor fue, por su audacia y por su confianza en la capacidad apostólica de la mujer, muy avanzada para su época. Y esto sigue siendo cierto, incluso si se reconoce que otros aspectos, tanto de sus formulaciones doctrinales como de su apostolado, se han vuelto anticuados.
Esta síntesis merece ser conocida fuera del "jardín cerrado" de las comunidades religiosas. Juan Martín Moye quiso escribir para los laicos, a quienes están dirigidas sus obras principales. El se encontró mezclado en el "mundo" lo bastante cerca como para juzgar sus deficiencias. Vivió en una época tan trastornada como la nuestra: la de los últimos decenios antes de la Revolución, y la Revolución misma. En China llevó una existencia perseguida. Y finalmente conoció el exilio. A través de todo esto resalta su figura, a la vez severa y atractiva, y conciente de la grandeza y de la ternura de Dios.
Quiero agradecer aquí a las Hermanas de la Divina Providencia que me dieron la oportunidad de profundizar en la doctrina de Juan Martín Moye, mi primo en quinto grado, y especialmente a sor Charlene Wedelich, entonces superiora general en San Antonio, y a sor Marie-Philippe Kieffer, superiora provincial en París Suroeste de las Hermanas de la Divina Providencia de St-Jean-de-Bassel.
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