Custodiar la Providencia
Joan Coultas, CDP
Barbara Doherty, SP
Editoras
Presentación
Este libro, que una de las editoras llama “uno de los tesoros de las Mujeres de Providencia”, es una traducción completa de las ponencias presentadas en el Segundo Coloquio de las Mujeres de Providencia en Colaboración, realizado en Holyoke, Massachusetts, Estados Unidos, en marzo de 1991.
Las Mujeres de Providencia en Colaboración es una organización internacional de congregaciones religiosas que llevan el nombre y practican el carisma Providencia. Su misión es compartir y promover la teología y la espiritualidad de Providencia, tanto entre sus miembros como entre las demás personas interesadas en la Providencia, manteniendo siempre una opción preferencial por los pobres al responder a las necesidades de la sociedad global.
El primer encuentro de las Mujeres de Providencia tuvo lugar en 1980, en Great Falls, Montana, Estados Unidos, y a partir de entonces los “encuentros providencia” se realizan cada dos o tres años “para orar, dialogar, pensar, y custodiar la providencia”.
Las Mujeres de Providencia en Colaboración han publicado cuatro libros : Providence: God's Face Toward the World (La Providencia: el Rostro de Dios ante el Mundo), On Keeping Providence (Custodiar la Providencia), Making Providence Visible (Hacer Visible la Providencia) y The Cosmos Within the Providence Dance (El Cosmos en la Danza de la Providencia).
El título de esta publicación, Custodiar la Providencia, señala la necesidad de examinar, a la luz de una espiritualidad de providencia, la creciente preocupación por el estado y el futuro de nuestro maltratado planeta. Barbara Doherty escribe:
“En nuestra época, una de las bienaventuranzas de Jesús en el Sermón de la Montaña, ‘Bienaventurados los mansos porque ellos heredarán la tierra’ (Mateo 5:4), ha adquirido un nuevo significado para quienes emprenden los estudios y las actividades de la ecología social, a fin de modificar los nefastos efectos de las actividades que los destructores de la tierra hemos practicado por siglos.”
Y más adelante señala: “Las personas que optan por custodiar la providencia lo hacen, a la vez, considerando sagrados en todos los momentos de la vida los significados que la providencia despierta en ellas, y actuando como agentes de la providencia que trabajan para cambiar circunstancias que son caóticas y que amenazan el bienestar de la humanidad.”
Aspiramos a que esta publicación ayude a difundir las esperanzadoras palabras de las Mujeres de Providencia por el sendero espiritual que su inteligencia nos ha abierto.
Hna. Esperanza Uribe
Superiora Provincial, Hnas. de la Providencia, Provincia Colombia-Perú
Prólogo
“Custodiar la providencia” es una frase derivada del corazón y del pensamiento de Juliana de Norwich [escritora mística medieval inglesa]. Las personas que optan por custodiar la providencia lo hacen, a la vez, considerando sagrados en todos los momentos de la vida los significados que la providencia despierta en ellas, y actuando como agentes de la providencia que trabajan para cambiar circunstancias que son caóticas y que amenazan el bienestar de la humanidad.
A quienes participamos en el Segundo Coloquio de las Mujeres de Providencia, que tuvo lugar en Holyoke, Massachusetts, en marzo de 1991, el tema teológico, La Providencia, nos parece justo para nuestro tiempo. Reconocemos lo aleatorio y lo desordenado en todos los lugares de nuestro mundo. Sabemos que nuestro tiempo está bajo el alcance infinito de la providencia, pero sufrimos con nuestras hermanas y con nuestros hermanos cuando luchamos con situaciones que desafían nuestros mejores esfuerzos por encontrarles sentido.
Si consideramos la providencia como “aquel nombre de Dios que le da sentido a los cambios de la existencia”, entonces tenemos un atributo, un nombre, una comprensión de lo Divino, que nos da el poder y la gracia para articular significado e importancia en la vida. Los significados redentores que se ofrecen, nunca pueden ser los de los hipócritas que prometen pronta felicidad dejando de lado los aspectos rudos de la vida. En cambio, los significados que las personas de providencia proponen, parecen poseer una verdad que, en medio del desorden, trae un sentido, una indicación de una providencia, un orden, un plan conocido, incluso en nuestros días más oscuros.
Este libro constituye uno de los tesoros de las Mujeres de Providencia que buscaron ponerle palabras de teología a las experiencias de providencia que conocieron durante muchos años. Once congregaciones de religiosas, todas llamadas providencia, se han reunido cada dos años desde su primer encuentro en Montana, en la Universidad de Great Falls, en 1980, para orar, dialogar, pensar, y custodiar la providencia. Nuestros esfuerzos son para todas las mujeres y para todos los hombres de providencia.
Una teología de la providencia habla para nuestro tiempo y es un entendimiento necesario de lo Divino para ser puesto ante la sociedad, de tal manera que los complejos caminos de la humanidad sean vistos como planes de un Dios providente. Como nuestro tiempo evidencia un creciente desorden, estamos llamados a reflexionar sobre la naturaleza de un gobierno providencial en el cual la humanidad está invitada a participar.
Los artículos contenidos en este libro reflejan muchas ideas sobre la naturaleza de la divina providencia. El lenguaje de nuestra teología habla a mujeres y a hombres que luchan por darle sentido a su entorno dentro del contexto de sus vidas de fe. Nuestro pensamiento representa una porción de la realidad multicultural de nuestro mundo.
La providencia tiene sabiduría para todos; nosotros somos quienes debemos encontrar el lenguaje para experiencias de providencia que han sido designadas de maneras diferentes cientos de años. Las artes también hablarán de sus visiones de providencia. Damos la bienvenida al diálogo adicional y a las reflexiones de ustedes.
Barbara Doherty, SP
Rectora, Universidad Saint Mary-of-the-Woods, Indiana