El humo del incienso se eleva blanco y perfumado para dar gracias aL Dios de la Vida, por la Hermana de la Providencia, la mujer FUERTE según las Escrituras, la Misionera incansable, la acompañante de los jóvenes Seminaristas en Bitaco, en Cajamarca, las Hermana atenta, delicada, creadora de gestos de paz, en la Provincia y en especial en las Comunidades de Guapi, Chinchiñá, Pichindé, El Peñón. Para su querida Hermana Escolástica, nuestra fraterna compañía, también para sus hermanas, tan cercanas a la comunidad, para toda su familia. Gracias Hermana María Libia por tu dedicación y cuidados, gracias a la Comunidad que siempre la apoyó. Gracias a los médicos y enfermeras que hicieron hasta lo último por ayudarla en su sufrimiento. Querida Familia, mirémosla por esa ventana abierta y clara que da a la eternidad. Reciban el apoyo espiritual de nuestra Congregación, de nuestra Provincia. Recordemos: en los ojos del amor, todo el mundo es sólo el velo, el destello, la sombra de la eternidad, que este sea el recuerdo que nos queda de nuestra Qurida Hermana Hortensia., quien pasó por la vida, a imitación de Jesús, haciendo el bien.
Hna. Fabiola Merino G.
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