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Madre María Javier
Primera Superiora General de la Congregación de Hermanas de la Providencia de Champion (Bélgica)
M. De Meulemeester
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Mère Marie-Xavier : Première Supérieure Générale des Soeurs de la Providence de Champion. Wesmael-Charlier, Namur (Belgique), 1927 Prensa Creativa, Medellín, Colombia, 2003 Traducción: S. Betancur
In memoriam Madre María Javier
Agosto 19, 1809. Mennouveaux, Francia Mayo 21, 1853. Champion, Bélgica En el 150º aniversario de su muerte.
No moriré, viviré, y contaré las obras del Señor.
- Salmo 118, 17
Tomo 1
Contenido
Prólogo
Carta del Obispo de Namur al Autor
1. Infancia y Juventud
2. El Llamado de Dios
3. El Bautismo de Fuego
4. En Bélgica
5. Maestra de Novicias
6. Rudas conmociones
7. Gobierno provisional
8. Superiora General
9. La Mujer Fuerte
10. Abnegación heroica
11. La Verdadera Hermana de la Providencia
12. Oración y Devociones
13. Fuerza y Delicadeza
14. En el Crisol
15. Dimisión
16. Reposo fecundo
17. La Corona
Prólogo
La noble y bella vida que se esboza en este libro es rica en lecciones para todos, especialmente para las hijas espirituales de Madre María Javier Voirin.
Estas páginas fueron escritas ante todo para ellas, y este fin justifica, creemos, la presencia de detalles mínimos en apariencia para el gran público, pero llenos de interés para las Hermanas de la Providencia.
Aunque en esta obra de edificación se hicieron a un lado las estrictas exigencias de los métodos históricos, está íntegramente basada en documentos autorizados, seleccionados mediante un examen cuidadoso y concienzudo.
En estas fuentes aparecen en primer lugar los escritos de Madre María Javier. Los archivos de Champion conservan su voluminosa correspondencia administrativa, sus cuadernos de notas relativas al nuevo reglamento y al noviciado, y sobre todo un relato de los orígenes de la institución, escrito en 1846. Además, un gran número de sus cartas manuscritas fueron conservadas por sus destinatarios. Abundante información fue extraída de dos biografías del padre Jean-Baptiste-Victor Kinet, primer director de las Hermanas de la Providencia de Champion, así como de la correspondencia de este y de las cartas y relatos de religiosas contemporáneas. Sólo una de las biografías del padre Kinet fue publicada, en 1899, la del canónigo Wilmet; la otra, del padre Charles De Smedt, SJ, quedó sin terminar pues su fecunda carrera tocó a su fin antes de poder hacerlo. El padre De Smedt tenía pensado escribir también una biografía de Madre María Javier, pues en una de sus cartas dice: "Si Dios me da el tiempo, sería muy feliz al escribir su vida."
Sin embargo la figura luminosa de aquella Madre no podía continuar oculta, y hemos cedido a las obligatorias peticiones de su familia religiosa para hacerla conocer a las almas ávidas de perfección.
La tarea nos pareció temeraria, pero la sola exposición de los hechos, y la simple cita de los escritos, serán suficientes para encantar a quienes tratan de descubrir la acción de Dios en sus elegidos.
Niña, joven, novicia, religiosa, superiora, por su mentalidad tanto como por su virtud ella estuvo siempre por encima de su edad real. Y muy temprano iría a recibir su corona, aureolada por la experiencia y por el prestigio de los ancianos más eminentes.
Esta vida breve pero desbordante avanza con la calma majestuosa de un abandono total en la Providencia: ese poder del Padre providente que domina los acontecimientos, supera los dolores, fecunda las empresas, y a través de una oración sublime conduce el espíritu y el corazón hasta el seno de Dios.
Contemplar el espectáculo de esta vida hace que uno se sienta elevado, atraído hacia al bien, estimulado por los esfuerzos que conducen a esas ascensiones providenciales.
Bruselas, agosto 1926
Carta del Obispo de Namur al Autor
Noviembre 19, 1926
Reverendo Padre De Meulemeester:
Al escribir la vida de Madre María Javier, usted ha expuesto a la vez la causa de la vida religiosa y de la enseñanza cristiana.
Para responder al llamado divino, ella tuvo que imponerse grandes sacrificios. Dios parece haberle dicho como a Abraham: "Deja tu casa, los tuyos y tu gente", siendo así obligada a dejar no sólo su casa, sus padres, su patria, sino también la familia religiosa que la recibió al comienzo, para llegar a ser la Primera Superiora General de las Hermanas de la Providencia de Champion.
Madre María Javier fue un admirable modelo de virtudes religiosas. De una profunda humildad, de una obediencia a toda prueba y de una santa austeridad, tuvo siempre una atracción pronunciada por la vida interior, a tal punto que su unión íntima con Dios le permitió realizar grandes logros en muy poco tiempo. Cargada de méritos, su vida se distinguió por la práctica de la perfección y por los innumerables trabajos emprendidos en la organización de su comunidad religiosa. Las pruebas no le faltaron: el dolor físico y sobre todo el sufrimiento moral fueron su pan cotidiano.
Que sus hijas tengan a menudo ante ellas los ejemplos de su primera Querida Madre: ella es para todas un modelo acabado de la Hermana de la Providencia. Que relean asiduamente y que mediten ante Dios sus consejos: allí encontrarán un resumen de la perfección religiosa. Que guarden las tradiciones de su comunidad: ellas serán una garantía para su prosperidad.
Al leer el relato de los humildes comienzos de su comunidad, se alegrarán al contemplar las maravillas que la gracia hace en el mundo. Aquel grano de mostaza se convirtió en un gran árbol: la Congregación de Madre María Javier se ha expandido no sólo en Bélgica sino en Italia, Inglaterra y hasta en la lejana América. Por doquier ella continúa la obra tan cara a la fundadora y tan importante para la gloria de Dios: la salvación de las almas, la paz y la concordia de los pueblos, y la educación cristiana de la juventud.
Me regocijo vivamente de tener en mi diócesis la Casa Madre de esta importante Congregación, así como numerosas escuelas dirigidas por las hijas de Madre María Javier. Estoy feliz de tener la ocasión de testimoniarles aquí mi viva gratitud por el bien que ellas hacen a la infancia y a la juventud, así como rendir homenaje a su espíritu religioso y a su fervor apostólico.
Le agradezco igualmente, Reverendo Padre, haber empleado sus talentos, su tiempo y su corazón para escribir la vida de una Religiosa tan santa. Ciertamente, esta llama encendida por el Señor mismo no debía permanecer oculta. Deseo para este libro el más grande éxito, y pido para él y para su autor las más abundantes bendiciones divinas.
Reciba, Reverendo Padre, la seguridad de mi afectuosa devoción en Nuestro Señor,
Th.-L. Heylen
Tomo 2
Contenido
Presentación
1. Cartas de Madre María Javier
2. Consejos Espirituales a las Novicias
3. Documentos Varios: Orígenes de la Congregación Belga de las Hermanas de la Providencia
4. Documentos Varios: Madre María Javier
5. Apéndice Madre María Javier: Reflexiones
Sor Emmanuel
El padre Kinet
Otras obras del Autor
Presentación
La noble y bella vida que se esbozó en el primer tomo de esta obra se complementa aquí con diversos escritos de Madre María Javier. Entre ellos sus consejos espirituales a las novicias y cartas escogidas de su correspondencia a las Hermanas de su comunidad, de las cuales se han omitido los aspectos estrictamente administrativos. La puntuación y la diagramación se han adaptado a las del tiempo presente.
También figuran documentos relativos al establecimiento en Bélgica de la Congregación de Hermanas de la Providencia de Champion, y otros concernientes personalmente a Madre María Javier.
Todo lo anterior fue seleccionado por el autor de este libro, el padre De Meulemeester, quien estudió con ejemplar dedicación, y con acceso irrestricto, diferentes archivos, en particular los de Portieux y Saint-Dié en Francia, y los de Champion y Malines en Bélgica.
Madre María Javier sólo persiguió el bien común, "la salvación de las almas", nunca la gloria humana. Su nombre evoca un coraje heroico, dedicado por entero a la práctica constante de las virtudes fundamentales preconizadas por el venerable Juan Martín Moye, fundador de la Congregación de Hermanas de la Providencia en 1762.
Si los lugares hablaran, si en ellos se escuchara el espíritu de aquellos que ya no son más, entonces nuestra Querida Madre regresaría a los lugares donde trabajó con tanto empeño y donde padeció con tanta paciencia, para decirnos, con esa voz tímida suya, casi como en un susurro, que ella no vivió en vano.
Esta obra es un homenaje a una vida casi oculta, una vida que por la heroicidad de sus virtudes merece figurar entre los ejemplos más auténticos de la bondad y la inteligencia humanas.
Hna. Esperanza Uribe Vallejo
Directora de Publicaciones Hermanas de la Providencia y de la Inmaculada Concepción Provincia Colombia-Perú
Es menester que nos hagamos santas, y esto es muy fácil: basta con hacer bien lo que hacemos cada día.
Madre María Javier
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