| La Otra Riqueza
Aportes para una Antropología del Pobre
Federico Carrasquilla
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Prensa Creativa, Medellín, Colombia, 1997
Contenido
Presentación Introducción
I. Qué debe entenderse por Antropología del Pobre
1. Sentido de la Antropología del Pobre
2. Importancia de reflexionar sobre el sentido de la existencia pobre
II. Quién es el Pobre
Concretando el Concepto Concepto Clásico de Pobre 1. Cómo se presenta
2. Causas
3. Consecuencias 4. Juicio Crítico
Concepto Actual de Pobre
1. Concepto Latinoamericano de Pobre
2. Consecuencias 3. Juicio Crítico
III. El Mundo del Pobre 1. Por qué hablar del Mundo del Pobre 2. Características
3. Consecuencias 4. Juicio Crítico
IV. La Destrucción del Pobre 1. En qué consiste 2. Características
3. Causas
4. Consecuencias 5. Juicio Crítico
V. El Compromiso con el Pobre 1. Qué es el Compromiso
2. Tipos de Compromiso 3. Cuál es el Compromiso con el Pobre
VI. Cómo vivió Jesús su condición de pobre y cómo se situó frente al pobre
1. Cómo vivió Jesús su condición de Pobre 2. Originalidad en la manera de situarse Jesús frente al Pobre
3. Conclusiones
Apéndice
Bibliografía
Las Bienaventuranzas
Federico Edición francesa
Introducción
Después de más de 35 años de vivir en barrios populares con distintos grados de pobreza, he sentido la necesidad, además de la persistente insistencia de los amigos, de consignar por escrito las experiencias vividas, sentidas y compartidas de lo que es el Mundo Pobre.
Todos sentimos fascinación y admiración por el mundo del rico y vemos la pobreza como un designio divino o como fruto del destino o de la pereza o de la desidia. En este sentido se sigue mucho la línea calvinista, expresada por M. Weber, cuando se le atribuye a una bendición de Dios la posesión de bienes materiales.
El objetivo de este libro es cuestionar. Es hacer un llamado hacia la reflexión para que comprendamos que conceptos como 'riqueza', 'pobreza' y 'desarrollo' cambian de significado si los miramos desde una perspectiva distinta. Es así como los análisis de este libro van quizás en contravía de lo que se ha venido haciendo: todos los modelos de desarrollo propuestos se fundamentan en el consumismo, el despilfarro y el disfrute de bienes materiales, olvidando que el bienestar de unos pocos casi siempre acarrea la miseria de muchos. Ya lo decía el humorista satírico Quino: "No se puede amasar una fortuna sin hacer harina a los demás."
En la vida del pobre y en razón de su pobreza no hay solamente destrucción y muerte; el pobre desarrolla todo un humanismo, y no a pesar de ser pobre sino justamente por ser pobre. Mi experiencia evangélica al lado de los pobres me ha llevado a 'repensar' cómo miró Jesús el mundo pobre y he concluido que para Jesús el pobre es el representante del Hombre Auténtico, el que posee los verdaderos valores; es el Hombre Nuevo con quien El quiere construir su Reino. Este es el paradigma central del libro, la hipótesis que nos guiará en los análisis que ponemos a la consideración del lector.
Una somera ojeada del libro es la siguiente:
En el Primer Capítulo se abordará lo que se entiende por Antropología del Pobre, y se reflexionará sobre el sentido de la existencia pobre, partiendo de unas premisas amplias que nos indican que toda actividad de la persona está moldeada y determinada, en último término, por el concepto que se tenga de 'hombre'. De las distintas maneras de mirar al ser humano, nos vamos a encontrar, entonces, con prácticas diferentes y quizás antagónicas.
En el Capítulo Segundo se verá en qué consiste el ser pobre, quién es pobre, cómo se define la pobreza. En esta parte se hará una distinción entre el concepto clásico o europeo de pobre, donde se le niega su identidad de pobre, y en el que para que pueda ser realmente persona tiene que volverse rico; y el nuevo concepto de pobre, de origen latinoamericano, que busca elaborar una visión del pobre que responda a su realidad integral y que logre su promoción sin desarraigarlo de su clase y sin negarle su identidad de pobre.
En el Capítulo Tercero, dedicado al mundo del pobre, se hace un análisis de los valores del pobre tales como: el sentido de gratuidad, la aceptación de la realidad, el sentimiento del otro, la obstinación y el sentido de lo concreto y de lo inmediato. También se verán los antivalores: como el derroche, la pasividad, la incapacidad para enfrentar al 'otro', la incapacidad para decir no, la terquedad, etc.
En el Capítulo Cuarto se hace el análisis de la destrucción del pobre, entendida como el proceso de deterioro que se presenta en la persona, ya sea de tipo físico, psíquico o existencial, motivado por las carencias materiales, que lo llevan a no sentirse persona: 'No ser nada, no poder nada, no valer nada, no saber nada y no tener nada'. Cada una de estas vivencias produce en la persona una destrucción diferente. Rescatar al pobre ayudándolo a salir de este estado físico y mental es desafío para el pobre y para todos los que se solidarizan con él.
El Capítulo Quinto aborda el compromiso con el pobre, cuál es el significado de optar por el pobre desde el punto de vista antropológico. Se hace énfasis en que el trabajo con el pobre debe darse a dos niveles: desde la persona, centrando la acción en la persona misma y en el cambio de las estructuras; y desde lo estructural, centrando la acción en la lucha contra las instituciones que oprimen al pobre.
En la Ultima Parte haremos una corta reflexión sobre cómo vivió Jesús su condición de pobre y cómo se situó frente al pobre. Será un breve ensayo de antropología evangélica. Jesús vivió como hombre a la manera del pobre. Por esta razón la existencia pobre en Jesús no es ni tiene un significado ni puramente espiritual ('se hizo pobre para darnos ejemplo de vida'), ni puramente sociológico (cuando se insiste en que Jesús se hizo como los pobres y que perteneció a la clase social de los pobres), sino que, ante todo, tiene una significación antropológica: para Jesús ser pobre es su manera de Ser y de Hacer como hombre. Jesús fue pobre como su modo de ser hombre, y esa es la oferta de vida que él le hace a todo el mundo. Esto es lo que generalmente se olvida o se pasa por alto.
A través de los siglos el ser humano siempre ha insistido en construir un mundo teniendo como meta final el mundo del rico, un mundo de abundancia en el que tengamos todo. Los resultados están a la vista. Cada día el número de personas que viven en la miseria aumenta en proporciones preocupantes y hacia el futuro las perspectivas son peores.
En este mundo del rico, dice Eduardo Galeano, "es necesaria la miseria de muchos para que sea posible el derecho de unos pocos. Para que pocos sigan consumiendo más, muchos deben seguir consumiendo menos". Un solo ejemplo: un norteamericano medio consume diariamente por cincuenta haitianos.
Visto desde otra óptica, el consumismo y el nivel de vida alcanzado por ciertos estratos en los países desarrollados son el espejismo que le venden a estos pueblos subdesarrollados como una morfina para mantenerlos atados a un colonialismo económico. Por eso nuestra propuesta es cambiar de norte y enfocar la acción en dirección contraria y ensayar a 'repartir la pobreza'. Dejemos de soñar paraísos inalcanzables y construyamos un Hombre Nuevo anclado en nuestra propia realidad.
Repartir la pobreza significa aprender a vivir de una manera más simple, de una manera frugal, de una manera más sencilla. Repartir la pobreza significa vivir en armonía con la naturaleza, cuidar los recursos naturales evitando el deterioro del planeta para que no nos gastemos el patrimonio de las futuras generaciones. Repartir la pobreza significa aprender a ser tolerantes con los demás, a respetar las ideas ajenas. Significa ser solidarios y compartir el pan con el vecino. Significa ser acogedor y hospitalario con nuestro prójimo. Et cétera.
Somos concientes de que a corto plazo nuestra propuesta es utópica, pero su objetivo central es llamar la atención para que revisemos los presupuestos que fundamentan el desarrollo de los pueblos. Que se revisen las metas del crecimiento económico, del producto interno, del ingreso per cápita, y que busquemos las metas del crecimiento de los Valores Humanos, del engrandecimiento del Ser hombre.
Finalmente, este libro va dirigido a las personas que trabajan con el mundo pobre - políticos, líderes comunitarios, psicólogos, sacerdotes, sociólogos, entre otros - para presentarles la manera que tiene el pobre de experimentar su propia existencia, y puedan así colaborar más eficazmente en su realización y en su liberación.
Esta obra también va dirigida a las personas que pertenecen al mundo rico, con la esperanza de que puedan comprender que una vida centrada en el dinero, el lujo, las comodidades, lleva finalmente a destruir tanto la propia persona como la de otros y la misma naturaleza.
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