Sor Esperanza Uribe

Nueva Superiora Provincial

Capítulo Provincial de Consulta 2007

Apertura

Oración por Mis Amigos (Mis Hermanas)
 
Bendecid mis amigos y amigas
Señor de la vida y dales la paz.
A quienes yo pude ayudar, les ayude más y más
A quienes un día herí, No les ofenda más-
Sepamos dejar en los otros un recuerdo que haga el bien
Bendecid oh Señor mis amigos también mis amigas. Amén.
 
Luces que brillan juntas, Velas que juntas se encienden
Por la esperanza...Rieles que juntos recorren
Los mismos carriles y van acabar al mismo lugar
 
Aves que vuelan con otras—Verso que sigue otro verso
Al cantar de la vida—Barcos que cruzan los mares
Aunque separados sabiendo en que puerto se van a encontrar.
 
Son así los amigos que yo encontré
Mis amigos de sueños y fe.
 
Gente que sueña junta—gente que hasta pelea
Se enoja y perdona—Un sentimiento fuerte
Aún más que la muerte
Nos hizo vivir esta fraternidad.
 
Vidas que fluyen juntas—Ríos que no se encuentran
Más van paralelos—Aves que vuelan juntas
Sabiendo que un día y as-i es la vida, ya no se verán
 
Quedará el recuerdo. Que aquí se vivió
Mis amigos de sueños y yo
 
Tú fortaleza y esperanza,
Ayúdanos en la oscuridad de esta noche, deja tu huella en la arena de nuestra patria, nuestra provincia para responder con fidelidad a lo que nos piden nuestros hermanos.
 
Tú, luz que iluminas el potencial de nuestra creatividad, haznos ver la claridad, que ilumina nuestras mentes, para que en todo momento permanezcamos unidas a Ti como condición básica para que nuestras vidas sean fructíferas.
 
Espíritu de Dios sigue creando novedad sigue llamándonos a una fidelidad de audacia apostólica y de amor a todos. Ayúdanos a expresar de otro modo lo antiguo y lo nuevo.

Espíritu de pasión y Espíritu de vitalidad siempre nueva, enséñanos a seguir haciendo guardia, a no adivinar el futuro, sino a forjarlo haciendo camino, cantando mientras vamos dando pasos que es lo que hacen los caminantes para aligerar las cargas
Enséñanos a cantar canciones de amor
Enséñanos a cantar un cántico nuevo
 
Canto: Oración por mis amigos (Hermanas)
 
LECTURA (Constituciones # 2 dos voces)
 
Salmo 22 adaptado
Una voz Señor tú eres mi Pastor, nada me falta.
 
Por prados de suave hierva me apacientas, hacia aguas frescas me conduces y confortas mi alma.
 
Una voz Señor estás vivo y presente en el corazón de la vida,
quiero descalzarme y contigo entrar en cada trozo de ella como en un lugar sagrado.
Descalza puedo descubrir las sendas del terreno que piso, lo húmedo y lo seco del pasto de la tierra. Descalza puedo entrar sin prejuicios en esta tierra del Capítulo de la Provincia Colombia Perú, despojada de todo, sin intereses propios, en esta tierra nueva que Tú quieres labrar. El Señor es mi Pastor, nade me puede…
 
Me guías por senderos de justicia y libertad, aunque pase por valles tenebrosos, ningún mal temeré porque tú vas conmigo, tu vara y tu cayado me sosiegan.
Aunque la duda pueda robarle espacio a la certeza, bien sé que tu amor es más fuerte que los montes, más firme que las rocas, bien sé que Tu puedes cambiar en vergel mi desierto.
 
El Señor es mi Pastor, nada me puede faltar.
 
Conoces bien todos mis pasos. A dónde iré lejos de tu Espíritu, lejos de tu presencia?
 
Condúceme por la nueva senda, Señor, los sueños pueden ser realidad para los que buscan, para los que se esfuerzan en descubrir la huella que tu Espíritu ha dejado en el alma.
Renuévame como el águila, Tú conoces la inseguridad del vuelo que despliegan mis alas
 
El Señor es mi Pastor, nada me puede faltar.
 
Tu alegría y tu gracia me acompañarán todas las horas de mi vida. Mi morada será tu casa, Señor, a lo largo de los días.
 
Señor Tú eres mi Pastor nada me falta.
 
Preces
 
En forma oracional se repite unas breves palabras que le llegaron al alma de la Secuencia y el Salmo 22
 
MONICION FINAL
 
Señor, vamos a iniciar un camino de discernimiento, estamos llamadas a una fuerte experiencia espiritual, llamadas a emprender un itinerario de fe anclado en la Providencia nuestras almas, nuestras mentes se han descalzado, para entrar en la tierra del Capítulo Provincial, despojadas de todo, abiertas al Espíritu somos un solo corazón y una sola alma. Dios nos precede.



Palabras de Sor Fabiola Merino

Superiora Provincial Saliente



Hermana Clemencia de la Torre
Superiora General
Hermanas Consejeras y Capitulares
Hermanas participantes en esta Asamblea


En primer lugar saludo cariñosamente a nuestra Hermana Clemencia, su presencia entre nosotras y en nombre de la Congregación es estímulo y acrecienta nuestro espíritu de pertenencia.

Este momento señala la apertura del Capítulo Provincial de Consulta 2007 es el momento de la finalización de mi misión como superiora provincial. Cuando me presenté ante ustedes dando una respuesta al llamado de la Congregación, bien sabía que no tenía el perfil deseado para esta misión, pero como Pedro pude decir: no tengo ni oro ni plata, pero lo que tengo te lo doy.

Entregué mi ser de mujer consagrada a la Providencia, mi alegría, disponibilidad, sentido de pertenencia, mis sueños de artista, filósofa, buscadora de la justicia, la paz, la solidaridad, comprometida con el pobre, mi opción por Jesús y el Reino… esta moneda, tenía para dar… pero siempre conté con el apoyo incondicional del Consejo Hnas. María José, M. Stella, M. Teresa. Julia María y con Hermana Esperanza que con su generosa abnegación y el conocimiento que tiene de la Provincia, siempre está comprometida y fiel en el servicio.

Todo ha sido un verdadero acontecimiento de fraterna comunión con tiempo para hacer memoria, condensar esperanzas en proyectos y decisiones, celebrar la vida con las Hermanas y vivir la alegría de las cosas pequeñas que como la pizca de levadura, creo ha sido fermento de Evangelio. La disponibilidad y responsabilidad, la alegría mezclados con la fe en la Providencia han sido gracia como dice Bernanos “todo es gracia porque todo está en las manos de Dios” y es también para quien está abierta, una oportunidad de crecimiento y de formación permanente., para los seguidores de Jesús, estar centrado en el Padre me permitió ver, apreciar y valorar críticamente todas las cosas, las situaciones como un lugar del Reino.

Todo ha sido gracia, repito y de manera especial este año del centenario de la presencia de las Hermanas en Colombia - Perú, la lectura del pasado puede cambiar en nosotras, el modo de vivir el hoy y puede predisponernos para acoger serenamente el futuro.

Era necesario que recuperáramos nuestra historia, todas juntas para descubrir la riqueza de gracia que el Señor nos ha ofrecido en ella y de alguna manera, asumirla y mirar hacia el futuro haciendo de nuestras vidas, relatos comprensibles para quienes nos rodean, ricas en gestos de bondad, ternura, misericordia, fraternidad.

Nos corresponde ahora, seguir abriendo un espacio, al futuro que Dios nos ofrece, este es el mejor momento que tenemos para vivir, nos repite continuamente el Padre Federico. Creo que es de gran importancia seguir en el proceso de:

Renunciar a la aspiración de lo grande y ligarnos a la felicidad de las expectativas de lo cotidiano

Ser mujeres que siguen descubriendo el llamado a la vida y desean anunciarla concretamente a partir de su opción de educadoras, de maestras providencia.

Seguir acompañando el proceso de nuestras Hermanas Mayores y enfermas, ellas son arquitectas del futuro siempre y cuando no dejen de darse.

Seguir formando comunidades contemplativas, fraternas que opten por el pobre y los jóvenes: no se trata de que estemos en todas partes, sino de que haya Hermanas disponibles y capaces de estar en todas partes con competencia profesional y una gran vivencia del Carisma.

Seguir apoyando a las jóvenes, no apagar sus sueños, sus esperanzas, mostrarles una espiritualidad que tiene fundamento en nuestras vidas y que puede interpelar, entusiasmar y ayudarlas a descubrir el sentido de sus vidas.

Permitámonos soñar. Hermanas ! que los sueños anteriores, no se queden enterrados en la arena, sino que con alas libres del peso que impide caminar con ligereza, recuperemos nuestras capacidades dormidas, lo que dará una fuerza inagotable a nuestro vuelo… todo ”será lo que tu corazón sueñe” decía Juan Salvador Gaviota.

Gracias Hermanas por su acogida fraterna en todas las Comunidades, por su apoyo de Hermanas, fundamentado en la fe y la fraternidad.

Miremos y confiemos en el Padre Providente, centrémonos en Jesús y sintamos con María, así nuestros ojos podrán contemplar el nuevo amanecer que tanto deseamos.

Gracias.

Hna. Fabiola Merino G.

Cali, 16 de noviembre de 2007



Palabras de Sor Esperanza Uribe

Nueva Superiora Provincial


Muy Querida Hermana Clemencia de la Torre
Hna. Fabiola Merino
Hermanas Consejeras y Capitulares


Quiero agradecer a Hermana Fabiola, al finalizar su servicio como Superiora Provincial, toda su generosidad, abnegación, la alegría que comunicó a todas, su disponibilidad, su sentido de pertenencia a la Congregación.

Gracias por crear en todo momento comunión, buscar la vida fraterna. El don de Dios ha ido transformando tu vida; tu experiencia artística fue expresión de trascendencia que abre caminos a quienes con corazón abierto están disponibles a escuchar por una mediación el llamado del Espíritu.

Supiste exigir en lo que atañe a la pobreza, a la fraternidad, tienes ideas propias perfectamente asimiladas convertidas en criterios y en convicciones más no fueron inflexibles.

Tu siembra no ha sido estéril, las Hermanas Mayores y las Enfermas recibieron siempre palabras de aliento, llamadas a la superación, buscando que estuvieran ocupadas como una terapia saludable, les diste tu tiempo brindand compañía, alegría, recreación.

Las jóvenes encontraron en ti una persona cercana, amigable, sencilla que las acompañó en todos los momentos de su proceso formativo.

Comprendiste que cada grupo de edad tiene su papel y aporta distintas gracias, necesidades y desafíos a los demás.

Tu presencia silenciosa y efectiva entre las familias de Hermanas en las que fuiste tan solícita y cercana que te consideraron como una de los suyos.

Tus relaciones con otras comunidades, tu servicio, tu presencia en encuentros nacionales e internacionales hizo presente nuestro Carisma.

Tu acercamiento a los sencillos, a los pobres tu compromiso solidario con ellos se dejó sentir en diferentes lugares.

Tu mirada sobre la realidad no fue la deun ingenuo optimismo sino la de una mujer de fe, confiada plenamente en la Providencia.

Tu expresión artística fue expresión de trascendencia abrió horizontes a una experiencia de Dios que siempre quisiste compartir con tus Hermanas. Comprendió que cada grupo de edad tiene su papel y aportas distintas gracias, necesidades y desafíos a los demás.

Tus valores artísticos, fueron expresión de trascendencia abrieron horizontes a una experiencia de Dios que siempre quisiste compartir con tus Hermanas, aunque no siempre lo lograste.

Me diste vida en muchos momentos dolorosos, gracias, todo esto me permitió con la bendición del Señor salir adelante para servir y ayudar a encontrar el sentido de otras vidas.

Gracias por ser Hermana y amiga.

Tu siembra no ha sido estéril: otros recogerán, pero el Señor te bendecirá.

Cali, noviembre 2007

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