La Vida del Padre Louis Jobal de Pagny

Juan Martín Moye

Vie de M. Louis Jobal de Pagny. Mort curé de Sainte-Ségolène à Metz. 1766
Publicaciones Providencia, Cali, Colombia, 2004
Traducción: S. Betancur

 

Contenido

PRIMERA PARTE
Idea General sobre su Piedad
La muerte del padre Jobal es feliz y provechosa para él
Motivos para consolarnos por su pérdida
Su piedad
Su interior
Pureza de sus afectos
Su vida era toda sobrenatural
La pureza de sus costumbres y la delicadeza de su conciencia

SEGUNDA PARTE
Sus Virtudes
Humildad
Amor por la pobreza
Mortificación
Recreaciones
Conformidad con la voluntad de Dios y abandono en la Providencia
Ecuanimidad
Caridad hacia Dios
Caridad hacia el Prójimo

TERCERA PARTE
Su Oración
Don de la Oración
Unión con Dios
Luces Sobrenaturales
Don de Inteligencia
Don de Consolar, de Edificar y de Sostener las Personas
Curación milagrosa
Niños bautizados por sus cuidados

CUARTA PARTE
Atracciones y Devociones
El Misterio de la Encarnación
El Santo Sacramento
La Pasión de Nuestro Señor
Los Santos
Ultima enfermedad y Muerte
Verdad de los Hechos Reportados

QUINTA PARTE
Ministerio Sacerdotal
El Ministerio
El falso celo
Cualidades de su celo
Celo paciente
Celo prudente
*Otra prueba de su prudencia sobrenatural
Observaciones sobre su manera de instruir y de predicar
La experiencia del padre Jobal
Celo sobrenatural
Signos de un celo sobrenatural
*Signos de lo sobrenatural en las almas
Conducta a tener hacia las almas
Firmeza y constancia de su celo
Pureza de su celo
*Celo humilde
Celo discreto
Celo tranquilo
Celo acompañado de la oración
Su alejamiento del mundo
*Juicio de un joven religioso
Peligros de la frecuentación del mundo. Otros peligros
Las pérdidas de tiempo
Su exactitud en el confesionario
La tentación lleva al relajamiento
*Peligros de una falsa conciencia. Sentimientos y conducta del padre Jobal
Su manera de pensar sobre los beneficios
No buscar los beneficios. Una carta del padre Jobal
*El padre Jobal en su parroquia
Primeros cuidados en Sainte-Ségolène
Resolución de no dejar su beneficio
Desprendimiento de su familia
Una carta dirigida al autor

Adiciones
Adiciones a La Vida del Padre Jobal por el autor, que explican sus verdaderos sentimientos sobre el ejercicio del ministerio.

Introducción

La Vida del Padre Louis Jobal de Pagny ocupa un lugar único en la obra de Juan Martín Moye.

Este trabajo fue emprendido bajo el impacto de la emoción, al morir el padre Louis Jobal de Pagny a consecuencia de una afección pulmonar que contrajo al regreso de una visita que hizo a Dieuze para entrevistarse con su amigo y mentor, el padre Moye, a fines de septiembre o comienzos de octubre de 1766.

Jobal y el padre Georges Mathieu, secretario del episcopado, hicieron el viaje de Metz a Dieuze a pie. Al regreso, Juan Martín los acompañó hasta Oriocourt, más o menos la mitad del camino.

No sabemos si en lo que les quedaba por recorrer, los viajeros se detuvieron en casa de la familia Jobal, en Pagny-sur-Goin, ni si hicieron todo el trayecto juntos o se separaron. Moye cuenta sin embargo que Jobal visitó a un colega en casa de este y que cenó allí el viernes por la noche, reiniciando pronto la ruta a fin de llegar a Metz esa misma noche. Sin duda fue en este último trayecto que Jobal fue sorprendido por la lluvia. Dos días después se sintió mal. Murió poco después, el 3 de noviembre, a la una de la mañana.

En realidad, el autor da pocos detalles sobre los acontecimientos, precisa pocas fechas, y sitúa pocos hechos en su lugar y contexto. Dedicado a descubrir las virtudes de su amigo, hace hagiografía más que historia.

La obra fue escrita varias veces y fue revisada en dos ocasiones.

A partir de finales de noviembre de 1766, las cuatro primeras partes circularon en un círculo restringido.

La quinta parte, que es tan extensa como las cuatro anteriores juntas, fue escrita en los primeros meses de 1767.

Las cinco partes fueron sometidas a una revisión que Moye terminó en China en enero de 1774.

A su regreso de China, en julio y agosto de 1786, el autor le hizo algunas correcciones más a su texto, las cuales son sin embargo poco importantes.

La última parte, Adiciones, fue escrita quizás durante su viaje de regreso, con el fin de moderar lo que en adelante consideraría como una rigidez excesiva acerca de la doctrina y la conducta de las personas.

En las cuatro primeras partes presentamos el texto del padre Chatrian, terminado por este en 1780 si le creemos a una copia hecha en Portieux en 1891. Para la quinta parte utilizamos otros tres manuscritos copiados de los ejemplares del Seminario de Saint-Dié y del Seminario Mayor de Metz.

Al comienzo del manuscrito de Chatrian se lee la nota siguiente: "Jobal Louis, nacido el 12 de diciembre de 1737, vicario de Sainte-Ségolène de 1762 a 1764, luego de Saint-Simplice en 1765, párroco de Sainte-Ségolène el 11 de marzo de 1766, + el 3 de noviembre siguiente, inhumado en el coro debajo del lectorio."
La iglesia Sainte-Ségolène aún existe en Metz, en la plaza Jeanne d'Arc.


Georges Tavard
Editor

 

Presentación

A manera de presentación de la presente obra, hacemos una breve semblanza espiritual del padre Jobal con fragmentos escogidos - propios para meditar - escritos por el padre Moye:

Nadie tenía más medios para alcanzar las primeras dignidades y obtener los beneficios temporales más considerables que el padre Jobal. La nobleza de su familia le daba acceso a los grandes y a protección de todas partes, incluso en la corte del príncipe.

A partir de cuando el padre Jobal tomó la resolución de entregarse todo a Dios, avanzó siempre por el camino de la virtud sin retroceder un solo paso, sin detenerse ni siquiera un poco, e hizo progresos tan rápidos que superó a quienes habían comenzado largo tiempo antes que él. En una palabra, llegó a la cima de la perfección.

Su conformidad con la voluntad de Dios y su abandono en la Providencia mantenían su corazón en una paz admirable. Siempre estaba tranquilo, siempre contento, siempre en el mismo estado de ánimo, viendo en todo y bendiciendo por todo a la divina Providencia. Jamás se le vio inquieto o molesto en los acontecimientos más perturbadores. Era perfectamente dueño de sí mismo en las desgracias más sensibles. Tenía una fuerza que lo elevaba por encima de todo, y que lo hacía superior a todos los accidentes a que está sujeta la vida humana.

Recibía igualmente de mano de Dios el bien y el mal, el consuelo y la desgracia. Vivía perfectamente resignado con todo. En las circunstancias en las que otros están agitados, apresurados, él siempre estaba tranquilo, haciendo hasta la más pequeña cosa con tanta atención y aplicación como si no tuviera otra que esa por hacer.

Su piedad no era una devoción tierna y delicada que se apega a Dios en el tiempo de los consuelos y lo abandona en las pruebas y en las tentaciones, o que se aflige o se desconcierta cuando las cosas no marchan como uno quiere.

Su piedad era fuerte, generosa, constante, firme, siempre la misma en todo tiempo. En el tiempo de la desolación y de las tristezas, de las arideces y de los disgustos, se mantenía tan apegado a Dios, era tan fiel, tan exacto para cumplir todos sus deberes y tan constante en la oración, como en el tiempo de las alegrías espirituales.

Emprendo la tarea de escribir algo sobre la vida del padre Jobal y sobre sus sentimientos con la esperanza de que sirva de consuelo y de edificación para las personas virtuosas, sobre todo para mí mismo, y como estamos privados de su presencia corporal, para que conservemos el recuerdo de sus virtudes y heredemos su espíritu.

El ejemplo de sus virtudes se expandirá por doquier, edificará a los buenos, acallará a los malintencionados, hará que el mundo acepte que a pesar de la corrupción de nuestro tiempo, la gracia se puede conservar siempre con almas puras, con almas de verdad piadosas y con una vida irreprochable. Y que la censura más severa admita que la piedad de esas personas es sincera y que no tienen otros fines que complacer a Dios en todas sus actividades.

Esperemos que los deseos del padre Moye se cumplan algún día. Y mientras tanto, que Dios derrame en las almas que lo busquen el espíritu que animaba al padre Jobal.


Hna. Esperanza Uribe
Directora de Publicaciones
Hnas. de la Providencia y de la Inmaculada Concepción,
Provincia Colombia-Perú

Página Inicial

Publicaciones Providencia